MANIFIESTO

En favor de los inmigrantes

(Murcia, 14 de Enero de 1998)

 

El reciente estudio sobre La Inmigración en la Región de Murcia, patrocinado por el Consejo Económico y Social, muestra que los inmigrantes procedentes del Magreb se han convertido en un factor sumamente importante de nuestra economía, puesto que constituyen el 30% de la mano de obra asalariada del sector agrícola de nuestra Región. Su situación, sin embargo, está marcada por la exclusión social. La ley de extranjería y su reglamento no están orientados a garantizar los derechos y la integración del inmigrante, sino más bien al control policial de los extranjeros, particularmente aquellos que carecen de recursos económicos. El círculo vicioso de "permiso de residencia-permiso de trabajo" favorece las situaciones irregulares y coloca a los inmigrantes en una posición de extrema debilidad en la relación laboral, marcada no pocas veces por el abuso y la injusticia.

Uno de los problemas más graves que sufren los inmigrantes es el de la vivienda: las condiciones de vida derivadas de esta situación atentan gravemente contra el sentido mínimo de humanidad y dignidad de quienes las padecen. Pero las dificultades en la búsqueda de vivienda no hacen más que confirmar lo que las encuestas detectan de modo general: la falta de aceptación de los colectivos inmigrantes por parte de la población autóctona murciana, con un alarmante 10% de la población con actitudes claramente xenófobas y de rechazo a los inmigrantes y un 50% de indiferentes o puntualmente contrarios. 

Los medios de comunicación, por su parte, más que favorecer la integración, a menudo contribuyen a reforzar los prejuicios. La inmigración y los inmigrantes se ven asociados casi exclusivamente con "sucesos" o aparecen vinculados a "problemas". La redacción de las noticias propicia la identificación de colectivos enteros con conductas individuales. La voz de los inmigrantes no aparece, salvo honrosas excepciones, en los medios de comunicación murcianos. 

El fenómeno de la inmigración no debe ser visto como un fenómeno transitorio. Más bien, todo hace pensar que irá en aumento. Debemos pues trabajar conjuntamente para remediar los problemas de exclusión social que viven los inmigrantes y prepararnos para un futuro más intercultural, es decir, más marcado por el reconocimiento de las diversas culturas y del derecho a la diferencia cultural, por actitudes de apertura y diálogo, de respeto y tolerancia activa. Si la "tradicional" hospitalidad murciana ha de ser más que un tópico o incluso un engaño interesado con fines turísticos, tiene que probar su eficacia en la resolución de los problemas de integración económica, social y política de los inmigrantes y en la consecución de un clima de diálogo intercultural

Por esas razones el FORO "IGNACIO ELLACURÍA" y los abajo firmantes consideramos de vital importancia reclamar:

 * Una LEY DE INMIGRACIÓN que, entre otras cosas:

- contemple al inmigrante como persona, es decir, "sujeto de derechos" y no como simple "mano de obra",

- regule la secuencialidad de los permisos de trabajo, que después del primer año deberán tener una duración mínima de cinco años,

- agilice la tramitación de todos los preceptos legales que tienen que cumplir los inmigrantes.

* La constitución de una MESA DE LA INMIGRACIÓN compuesta por las Administraciones Públicas, las Organizaciones Sindicales, las Organizaciones Empresariales, las ONGs de apoyo y las Asociaciones de Inmigrantes, que:

- elabore una Política Activa de Inmigración y un Plan de integración.

* Un conjunto de medidas que faciliten el ACCESO A UNA VIVIENDA DIGNA, como:

- incentivar el alquiler de viviendas a los inmigrantes,

- construir residencias para estancias temporales,

- adquirir y rehabilitar por las Administraciones Públicas viviendas destinadas a su alquiler a inmigrantes.

* Un conjunto de medidas que faciliten el DIÁLOGO INTERCULTURAL

- promover campañas institucionales informativas,

- sancionar las obstaculizaciones contra derecho al libre movimiento y expresión de los inmigrantes,

- programas de concienciación de la comunidad educativa contra el racismo y la xenofobia

- dotar a los centros escolares que lo necesiten de profesores de árabe y de religión musulmana,

- elaborar un código deontológico positivamente integrador de los inmigrantes para los medios de comunicación.

Acompañaban el "Manifiesto" unas doscientas firmas.