Conferencia

¿EFICACIA O JUSTICIA SOCIAL?

Félix Ovejero

(Resumen de Consuelo Paterna Bleda)

 

Con esta pregunta, que en términos más amplios se podría identificar con la disyuntiva Mercado versus Ética, el Prof. de CC. Económicas de la Univ. de Barcelona Felix Ovejero, en una conferencia pronunciada en 2 de octubre de 2000, discutió los fundamentos morales del mercado. Ovejero asume que el sistema económico de mercado obedece a una determinada ética y que está comprometido con ciertos valores, siendo éstos y aquélla el punto de mira para la crítica y discusión.

En la actualidad, tanto la economía de mercado como la democracia occidental han sido ensalzados como valores supremos de la humanidad, como universales éticos no susceptibles de valoración. Si aceptamos este postulado debemos tener presente las implicaciones que ello supone, como por ejemplo :

De ahí, admitir que el mercado no es susceptible de valoración moral significaría también afirmar que ninguna de estas consecuencias es susceptible de valoración.

Para Ovejero, es imprescindible reconocer que el sistema de mercado necesita de un trasfondo moral sin el cual no podría existir, como por ejemplo la necesidad de una confianza básica entre individuos para intercambiar mercancías, de hecho muchas empresas disponen de una manifiesta jerarquía organizacional y valores funcionales a los que responden. Con todo, parece que nuestra cultura moral no se lleva bien con el mercado tal y como lo entendemos, es decir, podemos comprobar cómo los valores morales son incompatibles con la lógica de aquél.

Por una parte, los defensores del mercado proclaman esta incompatibilidad argumentando varias razones :

Por otra parte, afirman que el mercado encarna ciertos valores loables para organizar la vida compartida, como serían :

Todas estas razones pretenden llegar a concebir la disyuntiva economía versus ética como un sin sentido. Sin embargo, Ovejero sostiene que el sistema de mercado debe enfrentarse a la valoración moral y trata de superar las citadas razones argumentando que :

1º El mercado no es la forma de organización más eficiente en todos los casos. Critica a los defensores del sistema de mercado cuando afirman que es la organización natural de la sociedad y por ello la más eficiente (lo que sería introducir una valoración moral de la cual pretenden escapar).

2º La ley (Estado, marco legal) es la garantía de unas condiciones mínimas de subsistencia o de la organización de la sociedad, y la libertad de intercambio limita la libertad del individuo, ya que le deja desamparado frente al poderoso. Al mismo tiempo que el intercambio no se define como intercambio de equivalentes, ni significa que se mantenga la igualdad de oportunidades.

3º El consumismo no está en función de las necesidades, puesto que existen técnicas de inducción al consumo de unos u otros productos, y además, el mercado no atiende todas las necesidades sino que produce bienes en función del beneficio que se logra con su venta.

4º No se puede determinar científicamente la productividad de cada uno de los factores productivos aisladamente unos de otros, al mismo tiempo que no sería justo la redistribución en función de la productividad, ya que niños y ancianos, por ejemplo, no son productivos y sin embargo es justo otorgarles la satisfacción de sus necesidades.

5º Las eficiencias del mercado, desde un punto de vista microeconómico, se conseguirían bajo el supuesto de determinadas condiciones como competencia perfecta, simetría comprador-vendedor..., las cuales son irreales. Desde un punto de vista macroeconómico la eficiencia se basa en una situación de desigualdad inicial que es interpretada como incentivo de la productividad. En definitiva, la situación de partida del sistema de mercado es la desigualdad.

Por tanto, afirma Ovejero, el sistema de mercado responde a ciertos criterios morales, pero no podemos asumir éstos como principios óptimos o válidos de organización social.