Ciclo de Conferencias

MEDIOS DE COMUNICACIÓN:
INFORMACIÓN, ESPECTÁCULO Y MANIPULACIÓN
I

Vicente Romero, Vicente Romano
Roberto Aparici, Lorenzo Gomis

(Resumen de Consuelo Paterna Bleda)

 

SUFRIMIENTO Y ESPECTÁCULO: EL SUR EN LOS MEDIOS DEL NORTE

Vicente Romero. 2-2-2001.

El siglo XX ha destacado tanto por la crueldad de las guerras como por el aumento de los movimientos de solidaridad y los intentos de limitar la barbarie belicista. El siglo que ha acabado ha sido también el de las comunicaciones, siendo el principal desafío de los profesionales de la información de carácter ético y, no precisamente tecnológico. El eje central de la conferencia gira en torno a las perversiones de la información: aumento de los excluidos de la información en los países pobres y aumento, en los países ricos, del número de personas que recibe una información masiva pero incompleta y deformada. Donde se hacen más evidentes los defectos éticos del periodismo tecnológicamente avanzado de nuestros días es en las informaciones internacionales (en especial las tragedias en el marco de la desigualdad e injusticia crónicas que están en la base del actual sistema económico mundial.).

Se pueden denunciar como perversiones de la información el silencio, la fragmentación o el infoespectáculo (que sería la traducción de la palabra inglesa infortainment, creada para designar un género que pretende mezclar información y entretenimiento). Existe un mercado internacional de la información controlado por grandes empresas (mayoritariamente penetradas por las principales corporaciones económicas mundiales o directamente propiedad de alguna de ellas), que ejercen un poder directo sobre los temas informativos que se ponen en circulación o se silencian, así como sobre sus contenidos; la mayor parte de las noticias que nos llegan sobre conflictos internacionales están manipuladas, bien por vía del silencio informativo (como por ejemplo la guerra civil de Angola, los desplazados de Afganistán o Timor, que parecen haber desaparecido de la información) o por el carácter fragmentario y descontextualizado. Junto con ello, el infoespectáculo, que aumenta su perversión en los últimos años, adquiriendo un carácter supuestamente humanitario, induciendo al donativo liberador de la mala conciencia e intentando reafirmar, en último extremo, la moralidad de un sistema radicalmente injusto. La televisión parece convertirse en aliada de la solidaridad; ahí están los telemaratones con el objetivo de obtener ayudas humanitarias, pero sin olvidar índices de audiencia e ingresos por publicidad.

En la era de los grandes avances tecnológicos, los focos informativos son efímeros y las tragedias se solapan. El público olvida qué ocurrió después de desastres naturales o guerras: la falta de información causa pasividad y, finalmente, desmovilización social.

Frente a las perversiones y las teorías sobre la objetividad informativa, Vicente Romero propone un examen crítico de la realidad por parte del profesional de la información, reivindicando el derecho a indignarse ante la injusticia, haciendo patente esta indignación en los contenidos informativos, sin reprimir los sentimientos ante las tragedias humanas frente a una supuesta objetividad de la noticia: «los periodistas tenemos que ser capaces de transmitir a los espectadores de los informativos nuestras propias emociones humanas ante el horror o la injusticia para evitar la deshumanización de la información».

 

MEDIOS DE COMUNICACIÓN:
LA FORMACIÓN DE LA MENTALIDAD SUMISA

Vicente Romano. 9-3-2001

La conciencia define al hombre por ser el órgano de transformación activa y creadora del mundo; la adquisición de conciencia y conocimientos son procesos que corren paralelos; para la biología evolucionista estos procesos son el resultado de la acción y la experiencia: al actuar adquirimos experiencia que elevamos a conciencia, a conocimiento que nos sirve para guiar la acción siguiente. Pero, ¿qué sucede cuando las experiencias no provienen directamente de nosotros, sino que nos vienen mediadas por otros? ¿quiénes se benefician del proceso de mediación?...

Las opiniones son producto de experiencias e informaciones recibidas a través de otros. La familia, la escuela, el trabajo, son lugares de formación de opinión, pero también los medios de información y entretenimiento (periódicos, radio, cine, televisión, teatro, revistas, libros, ...). Según el autor, «el 65% de los conocimientos e informaciones se adquieren hoy día a través de la televisión». Y, todo lo que tiene que ver con la información se relaciona directamente con el poder. La crítica del autor se dirige al proceso de formación de ciudadanos desde una escuela que enseñe a identificar nuestros intereses, como mirar la televisión, escuchar la radio, leer un periódico...

Para el capitalismo moderno es muy importante la manipulación de la conciencia y las necesidades de los individuos, sirviéndose de los medios de información de masas para introducir una violencia sutil, que es una representación de la violencia física o «violencia simbólica». En estos medios, se produce una «acumulación de violencia», convirtiéndose en algo ordinario, transmitiendo e imponiendo la validez mundial de la violencia. Esta fascinación por la violencia tiene sus raíces en la "filosofía del éxito social" a cualquier precio.

Los medios de comunicación han convertido el entretenimiento (que es un elemento esencial del modo de vida y parte integral de la cultura de cada sociedad) en compensación ilusoria de carencias personales, en una poderosa industria con doble compensación: la económica (es una de las ramas industriales más productivas) y restablecimiento de las fuerzas de trabajo.

El conferenciante entiende por manipulación la «comunicación de los pocos orientada al dominio de los muchos»: los más deben someter su conciencia a los intereses de los menos. La manipulación priva al pueblo de sus facultades y actividades creadoras, llegando a una uniformidad de espíritu, que se consigue en la "industria del reclamo", reforzando, de manera paradójica la apariencia de que se actúa libremente. Las técnicas de manipulación son muchas y muy diversas; la selección por la que las agencias internacionales seleccionan acontecimientos e imágenes (los pocos tienen la capacidad de definir la realidad para los muchos); el silenciamiento, es decir, informar de modo selectivo, sin explicar la esencia del sistema, sin contexto (y, sin contexto, no hay significado).

 

INTERNET: ENTRE EL MITO Y LA REALIDAD.

Roberto Aparici. 23-03-2001.

La conferencia de Roberto Aparici se centró en una crítica al adoctrinamiento informacional de la sociedad postcapitalista para enlazar con la crítica a las denominadas "nuevas tecnologías" de la información.

Es interesante diferenciar entre comunicación e información. La comunicación es una relación de igual a igual, horizontal, democrática; la información es una comunicación unilateral en donde se produce una emisión de mensajes por parte de una persona para una audiencia masiva en la que el receptor no puede participar. En la radio o la prensa se produce un fenómeno de información no ofreciendo a la ciudadanía los medios para decir algo diferente.

Aparici se refirió a las técnicas de manipulación, de manera especial a las inmensas posibilidades que se abren con la tecnología informática; utilizó un vídeo en el que un grupo de personas «entran» en la escena de la escalera de la película de Einsenstein «El acorazado Potenkin»; de esta manera, la tecnología frivoliza el acto de la muerte, «domestica» el pasaje, quizás más importante, de la filmografía del siglo XX.

Frente a la manipulación, Aparici propone la construcción de una nueva realidad visual. Los experimentos de las televisiones locales son negativos, en el sentido de comportarse como reforzadores de los grandes medios. Citó el ejemplo de Marinaleda en donde se pasan dos spot en una televisión local, en el que se invita a no confundir la imagen con la realidad y, en el segundo, se invita a apagar la televisión.

La introducción de las nuevas tecnologías (Internet) ha supuesto, por un lado, una separación entre "inforricos" e "infopobres"; y por otro los "siervos" de los propietarios de estas tecnologías. Para el conferenciante, Internet, tiene como uno de sus objetivos el movimiento fácil de dinero, pero también supone un modelo para una nueva organización social. Se puede citar como ejemplo, las movilizaciones, promovidas en la red, por los movimientos antiglobalización.

Es indudable la conexión entre las nuevas tecnologías y la "nueva economía". Frente al intento de imposición de un «globalitarismo» (como denomina el conferenciante), se propone la reivindicación de una resistencia unida a un pensamiento local, a lugares donde hay cabida para una trama social en torno a las nuevas tecnologías. En el turno de debate, Aparici se mostró optimista, en el sentido de que quedan espacios y de que es posible la unión con otras personas que están en la red y que pueden tener los mismos problemas, preocupaciones, intereses... En este sentido es interesante la "formación de redes" frente a la invasión y potenciación del individualismo. Es posible que una misma persona forme parte de distintos tipos de redes y que cada red proponga acciones diferentes. Esta es la realidad a la que nos hemos de enfrentar como ciudadanos del siglo XXI.

 

LA NOTICIA: CREACIÓN DE LA ACTUALIDAD Y DESINFORMACIÓN.

Lorenzo Gomis. 30-03-2001.

Hay muchas definiciones de noticia; una de ellas puede ser: «cualquier cosa que haga hablar a la gente». La noticia supone el poder acotar algo en el continuo de la realidad, una elaboración de hechos por medio del lenguaje sobre una realidad difusa; éste tipo de elaboración presupone el querer hacer que el receptor de la noticia reaccione.

En algún momento surgió la necesidad de que la noticia fuese "gritada", apareciendo el titular. Este nace con vocación de poner por encima del resto de noticias un hecho determinado. Siempre los titulares son «maneras exageradas y tendenciosas de realzar la realidad para que la comentemos».

Entendemos por actualidad el conjunto de noticias que comentamos. Y, el comentario es la transmisión de la noticia a nuestra manera, tratándola con más fuerza para motivar a nuestro interlocutor. Gomis se pregunta: ¿quién está en la actualidad? Para responder: personas que la necesitan y que tienen la preocupación de estar en ella (políticos, actores etc.). De hecho, en las instituciones o grupos políticos, por poner algún ejemplo, hay periodistas para "vestir" la noticia con los hábitos literarios de los medios.

Un periodista se encuentra con más noticias de las que realmente hay; a las noticias se añaden pseudohechos, o hechos provocados que desplazan a los hechos reales; como ejemplos se pueden citar las conferencias de prensa o las presentaciones de libros. Ante el alud de noticias se impone la necesidad de "filtrar"; pero ¿quién decide los hechos que salen?, ¿cómo se decide?. Para el conferenciante, el lector funciona como criterio dominante de selección de información. La personalidad del periodista queda diluida en un proceso de "hábitos" que son similares en las redacciones de la mayoría de los periódicos.

Existe una retórica de la actualidad como arte de hacer que algo nos interese. Se pueden citar: la aparición de "cifras" o "resultados", que transmiten "objetividad" (una retórica de la exactitud); la retórica de la alarma provocando la irrupción en un "mundo ordenado" de algo incontrolado; la retórica de la personificación en donde se dan noticias provocadas, etc.

La segunda parte de la conferencia, la desinformación, es tratada con brevedad por el conferenciante, dando así la impresión (como él mismo reconoce) de "mundo idílico" (el de los medios de comunicación). Hay un tipo de desinformación propia de momentos o situaciones especiales (como en tiempos de guerra); hay otra desinformación cuando la información procede de fuentes interesadas (el ejemplo de las ruedas de prensa). Finalmente, frente a la desinformación como fuente de manipulación Gomis citó el «proyecto de periodismo cívico» que trata de dar mayor importancia al ciudadano y a la democracia (sobra información y falta democracia).