Presentación del Informe 2005-2006

José A. Zamora, Coordinador del Foro Ignacio Ellacuría

Queridos amigos y amigas

del FORO "IGNACIO ELLACURÍA": SOLIDARIDAD Y CRISTIANISMO

Nos alegra poder presentar el Informe con las actividades realizadas durante el curso pasado. Aunque el Foro se legalizara como asociación un par de años más tarde, en mayo de 2006 cumplimos diez años de actividad y existencia. No es mucho, pero en una época en que las cosas duran tan poco, donde hay tantos comienzos y también tantos finales prematuros, creemos que es motivo de especial alegría que este proyecto de encuentro, debate, reflexión y difusión de pensamiento crítico, comprometido con la transformación de la realidad social injusta que nos ha tocado vivir, haya alcanzado una década de existencia. Nos alegraría que vosotros sintieseis lo mismo y siguieseis dándonos vuestro apoyo.

Como en ediciones anteriores recogemos las conferencias, los cursos y seminarios, etc. que han tenido lugar. Este curso estuvo marcado por el debate en torno al laicismo. Dentro del equipo del Foro existen diferentes posiciones al respecto: hay quienes están empeñados en buscar formas de presencia pública e institucional de lo religioso compatibles con el marco de separación política entre Estado y religión, sin dejar por ello de ser críticos con la situación actual, y quienes ponen el acento en la crítica de la situación existente, marcada por unos acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede incompatibles con el principio de separación de las dos esferas, poniendo sus esperanzas más en la viveza del compromiso real de los creyentes con su fe y con la transformación radical de la sociedad desde el evangelio, que en los apoyos institucionales que enmascaran la debilidad de ese compromiso y tienden a suplantarlo. En todo caso, nos parecía importante abordar la cuestión e iluminarla con la aportación de quienes hoy están enriqueciendo el debate público con las contribuciones más serias.

Para ello organizamos un Ciclo de conferencias con el título "El debate del laicismo" en el que participaron Joaquín García Roca, Antonio García Santesmases, José María Mardones, M. Reyes Mate, Luis María Cifuentes y Xabier Etxeberria. Especial significación adquiere la intervención de José María Mardones tras su repentina muerte el 23 de junio de 2006. Su visita a Murcia en octubre de 2005 y su participación en una sesión del Seminario Interno han quedado grabadas en nuestra memoria como una oportunidad única y ya irrepetible de debatir con uno de los pensadores que más han contribuido en España y fuera de ella al diálogo entre sociedad moderna y cristianismo. Gran conocedor de la Teoría Crítica y de los pensadores de la Escuela de Frankfurt, ha sido uno de los primeros filósofos que han buscado el intercambio entre dichas tradiciones críticas de la modernidad y los potenciales emancipadores de las tradiciones religiosas. Resultará difícil encontrar otro investigador que transite con tanta competencia entre la sociología, la filosofía y la teología. Esto le permitió unir el análisis social con la reflexión más profunda sobre las grandes cuestiones del pensamiento filosófico y dialogar con las tradiciones religiosas teniendo en cuenta los retos que la sociedad y el pensamiento actual les plantean. De los movimientos sociales a las nuevas formas de religiosidad, de las legitimaciones ideológicas del capitalismo a la inspiración cristiana de la política liberadora, de la indiferencia religiosa a la irrenunciable dimensión simbólica de la experiencia humana y religiosa, del neoliberalismo a la postmodernidad,... el abanico de temas que José María Mardones abordó en sus publicaciones resulta verdaderamente impresionante. Poseyendo un talante conciliador y afable, los que lo conocían personalmente también sabían de su profunda irritación frente a la injusticia y del intenso desgarro con que vivía los sufrimientos de los millones de empobrecidos de la tierra, siempre con la mirada puesta en un Dios justo en quien creía y esperaba a pesar del espesor tantas veces sentido de su silencio. Su ausencia se dejará sentir entre muchos de los que buscan otro mundo posible más justo y fraterno. Este Informe está dedicado a su memoria. Por ese motivo hemos recogido el texto completo de su conferencia, que es la primera contribución de este Informe. A continuación Juan Luis Chillón y Ramón Gil resumen el resto de conferencias del Ciclo sobre Laicismo.

En mayo contamos con la presencia de Nidia Arrobo, economista ecuatoriana y directora de la Fundación Pueblo Indio de Ecuador, cuya conferencia organizada conjuntamente con el Comité Óscar Romero sobre la Situación de los pueblos indígenas en Ecuador resume José Manuel Mira.

Como en cursos anteriores, también se desarrollaron una serie de cursos y seminarios coordinados por miembros del Foro dirigidos a quienes desean profundizar por medio de la reflexión pausada y el debate abierto en temas candentes y urgentes de la sociedad y la cultura de hoy. Los títulos de los cursos y seminarios fueron: Cine y religión III: al otro lado del Jordán y El debate del laicismo: religión y política en el siglo XXI. Los coordinadores de ambos cursos han realizado un resumen que recogemos en estas páginas.

El Seminario Interno llevó por título ¿Hacia dónde va la educación? La Educación Secundaria Obligatoria ha universalizado la educación hasta los dieciséis años, pero, y a pesar de su obligatoriedad, sólo garantiza el acceso, no la permanencia ni la adquisición de una formación y educación básicas para todos los jóvenes. El fracaso escolar "en aluvión" que se está produciendo supone un proceso de exclusión. La causas están en relación con el funcionamiento de las instituciones educativas, pero también con las desigualdades existentes entre el alumnado, provocadas por su pertenencia a entornos familiares, socio-económicos o culturales marcados por una creciente desigualdad.

La escuela está sometida a enormes presiones para que se adapte a los nuevos requerimientos del neoliberalismo. La competencia económica mundial se convierte en el imperativo mayor al que toda institución debe supeditarse, y el sistema educativo no permanece al margen: sobre él pende, en este nuevo orden, la amenaza de verse reducido a la formación del "capital humano" necesario para las empresas. Esto está llevando a una reorganización de los establecimientos escolares, sometidos a férrea competencia para asegurar la libertad de elección de los "consumidores escolares", a una "profesionalización" cada vez más avanzada de los estudios y una mercantilización que no guarda ningún parecido con el ideal democrático prometido en la legislación educativa.

No menos significativo parece ser el papel que juega la industria cultural como agente socializador y "educativo". Los niños de hoy en día, destinados a desarrollarse en un mundo principalmente mediático, están aprendiendo a interpretar sintaxis visuales antes que lingüísticas, saltándose de esta manera el fundamento de la evolución intelectual de la existencia humana.

Ante este panorama, el Seminario Interno intentó abordar una serie de cuestiones candentes: ¿Cómo afrontar el desánimo de los educadores? ¿Cómo convertir las comunidades escolares de espacios de desencuentro en lugares de comunicación y participación? ¿Cómo desactivar los potenciales de conflicto y socializar en una cultura de la solidaridad y la justicia? ¿Cómo afrontar la perentoria necesidad de educar ciudadanos autónomos y críticos?

Como siempre, la publicación de este Informe no persigue otra cosa que seguir animando la reflexión y el debate de quienes comparten con nosotros el tenaz empeño de transformar este mundo para hacerlo más justo y más solidario. Las dificultades no son pequeñas, pero los motivos tampoco son menores. Nos irrita y subleva el sufrimiento de tantos seres inocentes, víctimas de unas relaciones sociales basadas en la búsqueda implacable del beneficio a toda costa. Somos conscientes de que esas relaciones se reproducen con nuestra complicidad, por medio de nuestro pensar, sentir y actuar diario. La lucha contra la injusticia nos tiene que implicar personalmente, el compromiso por la transformación no se puede separar de aquello que la tradición cristiana llama desde sus orígenes "conversión". Dar la vuelta a la mente, al corazón y a la acción es condición de un cambio radical que haga habitable este mundo para todos sus moradores. Que todos tengan vida y la tengan en abundancia es la utopía que queremos realizar con constancia y entrega generosa. De ellas queremos contagiar a cuantos lean este informe.

 


1Agradecemos a la FUNDACIÓN CAJAMURCIA su colaboración en la edición de este Informe