MESA REDONDA: ¿VOLVER A LA CÁRCEL?
Repercusiones de las reformas del código penal en drogodependencias

Lucía Cobacho • Antonia Murcia

Abogadas del Colectivo de Padres Contra la Droga - La Huertecica

 

Con la LO 15/2003, que entró en vigor el día 1 de octubre de 2004, se ha ampliado el beneficio de la suspensión de la entrada en prisión en materia de drogodependencias.

Dos aspectos cabe resaltar de la reforma:

La ampliación sustancial en la nueva redacción del art. 87 del Código Penal en materia de las drogodependencias con respecto a la Ley 10/95 de 23 de Noviembre persigue varios objetivos que confieren un papel muy importante a los Centros de Rehabilitación:

  1. Adaptarse más a las características de la persona drogodependiente, ya que la antigua ley supeditaba este beneficio a que ésta no fuera reincidente, condición casi generalizada en la mayoría de ellas, lo que hacía inviable en la práctica la suspensión de la entrada en prisión.

  2. La posibilidad de que, cuando el drogodependiente inicia tratamiento de rehabilitación y se va incorporando a la sociedad, juicios posteriores no puedan truncar esta posibilidad y le hagan volver de nuevo a prisión.

  3. Se aumenta la responsabilidad de los Centros de Rehabilitación para que informen periódicamente del tratamiento seguido por el drogodependiente, su evolución y la posibilidad de que sea revocado o no este beneficio de suspensión.

  4. La elevación del listón a delitos con condenas no superiores a 5 años de cárcel posibilita además que personas drogodependientes que han sido condenadas por delitos de tráfico de drogas, "el clásico menudeo", puedan acceder a este beneficio y ponerse en tratamiento de rehabilitación.

Con esta nueva Reforma se suprimen algunas penas, como los arrestos de fin de semana, cuya aplicación ha sido inoperante desde la entrada de la anterior Ley de 1995, y se regula más exhaustivamente otro tipo de penas, como son los trabajos en beneficio de la comunidad, un tipo de pena de carácter leve que fue comentada positivamente en la Mesa Redonda, porque aproxima al delincuente a la víctima en un intento de reparar el daño causado por el delito, lo que sirve a la finalidad última establecida por la Constitución Española para la penas de cárcel, en el sentido de que éstas no deben suponer un castigo sino una medida reparadora y rehabilitadora del daño y del delincuente.

Las mayores dificultades encontradas a la hora de trabajar en Asociaciones y Colectivos como es el Centro de La Huertecica, dedicado a la rehabilitación e inserción en la sociedad de los drogodependientes, lo pudimos concretar en la mesa redonda en los siguientes puntos:

  1. La desinformación y despreocupación que existe en el drogodependiente por las causas penales que le van surgiendo, ya que en la mayoría de los casos viven todo el proceso judicial sumergidos en la marginación y drogodependencia, lo que les impide tomar conciencia de todos sus derechos y de las posibilidades que la nueva Reforma les ofrece. A esto se añade otra dificultad. Se trata de los procedimientos de juicios rápidos, que en algunos casos se llevan a cabo sin observar todas las garantías judiciales. La premura de tiempo con la que éstos se desarrollan impide que los drogodependientes tomen conciencia real de lo que le va sucediendo.

  2. Debido a la que la mayoría de ellos tienen varias causas y en diferentes juzgados, es difícil controlar toda la situación jurídica del drogodependiente, a lo que hay que añadir la falta de informatización de algunos Juzgados.

  3. La diseminación de las causas penales puede llevar a la contradicción entre los Juzgadores, que a veces utilizan diferentes criterios a la hora de conceder beneficios, con lo cual puede que se trunque la rehabilitación emprendida.

En resumen, la labor de los profesionales que nos dedicamos a la defensa de personas con problemas de drogas se enfrenta muchas veces a la desidia de los Tribunales, que con frecuencia no confían en las posibilidades de rehabilitación y, por lo tanto, no conceden los beneficios que están recogidos en la Ley.