Seminario

HOMBRE Y MUJERES EN EL CINE:
CUESTIONES DE GÉNERO

Consuelo Paterna y Juan Carlos García Domene

 

En cursos anteriores, el Foro Ignacio Ellacuría había ofrecido algún seminario sobre cuestiones de género y otros sobre cine y asuntos de alcance social. Este año se cruzaron ambas temáticas y durante cinco sesiones se llevó a cabo una reflexión crítica en la que participaron catorce personas. La incorporación del análisis de género en el cine nos ofrece una nueva visión de cómo la realidad es reflejada y construida a través de la gran pantalla. La perspectiva de género en el cine supone comprender la relación entre hombres y mujeres a través de la Historia y tomar conciencia sobre cómo ésta continúa reproduciéndose a través de estereotipos, o en otro caso, supone un cambio para las nuevas generaciones.

Se proyectaron cinco películas de alta calidad cinematográfica, recientes, disponibles en Vídeo-DVD y casi todas ellas españolas para concretar mejor la reflexión y el trabajo. Se proporcionó al principio del Seminario un guión general de análisis y en cada sesión se repartió material abundante con las fichas y las críticas más notables y un cuestionario específico para cada película en orden a su análisis temático. Los filmes proyectados fueron los siguientes: Solas, Boy’s don’t cry, Silencio Roto, ¿Qué he hecho yo para merecer esto? y El pájaro de la felicidad. El clima de las sesiones fue muy animado creciendo día a día la participación y el calor de las intervenciones porque estas cuestiones tocan (a veces amenazando y siempre cuestionando) fibras muy sensibles.

A lo largo de estas proyecciones concretamos diferentes aspectos y contextos en los que hombres y mujeres han desarrollado sus vidas de forma diferencial y han sufrido la discriminación por el simple hecho de ser hombre o mujer. Se trataba de analizar los paradigmas en los que hombres y mujeres se han socializado y han marcado las barreras y obstáculos para el cambio social. Las líneas a partir de las cuales llevamos a cabo la selección de las películas (atendiendo a las cuestiones de género) se basaron en:

1. Identidades en relación al rol maternal y paternal: se analizaron las diferentes formas de maternidad y paternidad; en concreto, el papel de la madre y la respuesta de los/as hijos/as a dichos comportamientos, bien de aceptación o bien de rechazo. Este aspecto específico fue analizado en Solas.

2. Construcción de la identidad de género: socialización, estereotipos y roles de género. Identidades sexuales. Quedó analizado en Boys don´t cry.

3. Género, paz y conflicto: el papel de mujeres y hombres en las guerras y en la resolución de conflictos. Sirvió para ello la película Silencio roto.

4. Autoesquema de género: tipología masculina, femenina, andrógina e indiferenciada (vida emocional, actividad-pasividad, sumisión, dependencia, agresividad, motivación de logro, autoestima…). Aunque este tema aparece muy claramente en ¿Qué he hecho yo...? esta tipología fue analizada en todas las películas seleccionadas.

5. Trabajo y familia: diferencias entre hombres y mujeres en relación al trabajo y las responsabilidades familiares, así como las crisis en ambos contextos. De forma nítida está reflejado en El pájaro de la felicidad aunque se analizó en todas las películas seleccionadas.

6. Lenguaje y género: diferencias en el discurso, de qué hablan y cómo. Dificultades en la comunicación. En todas las películas se analizaron las relaciones de pareja, cuerpo y belleza de la mujer, salud y género (el tema de las adicciones) y los sistemas de valores (tradicionalismo de los roles de género).

En la película Solas, filme hiperpremiado y muy reconocido (de Benito Zambrano, España, 1999) se planteó una cuestión básica sobre las relaciones madre-hija y los estereotipos de género tradicionales al igual que el asunto de la solidaridad entre mujeres. Se oponen en la cinta, una madre «sumisa» y una hija «rebelde» que hallará una salida por medio de un pacto último con un hombre asexuado (anciano firme, pero protector). Ésta fue una película importante para relacionar cuestiones de género y cuestiones sociales y de marginación, especialmente la violencia psicológica, física y social que sufren las mujeres en casa (padre y compañero), en el trabajo (hombres y mujeres que las ignoran por su trabajo "femenino"de limpiadoras y en las relaciones sociales (camarero). Sólo el médico parecería quedar a salvo, aunque su bonhomía le hace no implicarse y por indiferente también es cómplice.¿Por qué se rebela María incluso contra su madre? ¿Cómo es la relación entre madre e hija, y entre padre e hija? ¿En qué momento aparece la solidaridad entre las mujeres, cuáles son los valores de la madre frente a los de la hija, cómo tratan los hombres a las mujeres, y cuáles son los roles de éstos?

En la durísima película Boy’s don’t cry (de Kimberley Pierce, USA, 1999) se profundizó especialmente en la caracterización y la identidad trabajando cuestiones de orientación sexual e identificación con el esquema corporal. Sirvió la película para comprender el mundo de la adolescencia y la complejidad del desarrollo bio-psíquico-sexual. ¿Es la crisis de identidad sexual una desviación? ¿Por qué actúan —los chicos— de tan diferente forma cuando se enteran que Brandon (hombre) en realidad es Tina (una mujer)? ¿Por qué es tan importante conocer el sexo?

En Silencio Roto (de Montxo Armendáriz, España, 2001) no sólo se revisó y actualizó la cuestión de los maquis y la resistencia en las montañas vosco-navarras al franquismo, sino que se revelaron las cuestiones básicas de revolución política, violencia, guerra y género, género y paz. Los temas clásicos de Armendáriz sirven para revisar de nuevo la guerra de España y sus consecuencias, pero esta vez con una perspectiva femenina y de género. En la revolución también está pendiente la revolución de las cuestiones de género. Debatimos en torno a la colaboración de la protagonista, Lucía, con los republicanos y cómo es diferente a la de los hombres, el discurso moralizante propio de la socialización de las mujeres, las consecuencias de la guerra para las mujeres y su forma de afrontarlo, las actitudes de hombres y mujeres ante la guerra y los conflictos, los roles tradicionales de ambos y en qué momento se rompen.

La película menos convencional de las cinco resultó ser ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (de Pedro Almodóvar, España, 1984) Se trata de una película de las denominadas de culto, quizá la mejor valorada en la filmografía de este autor tan exaltado y controvertido. En ella se llevan los estereotipos hasta el extremo: el macho es macho macho, la suegra es suegra suegra, el ama de casa es hiperexplotada, la vecina es la madre repelente, y los hijos son tan hijos que dejan de serlo muy pronto...y así todos los personajes. Tanta exageración resulta un sarcasmo —hasta el exceso— que fuerza los estereotipos de género y los lleva hasta el final para favorecer —fácilmente— la crítica, la conciencia y el cambio de mentalidad. Específicamente se trató de comprender a qué se debe la constante queja de Gloria, la protagonista, cuál es la imagen que se transmite de los hombres, los diferentes tipos de mujeres que aparecen y la forma en que se presentan los estereotipos, relaciones de poder, finalidad de la maternidad.

Pilar Miró, directora de El pájaro de la felicidad (España,1993) presenta en esta película, construida con una perfecta factura técnica y con un tratamiento magistral de la luz, una mujer —Carmen— que quizá ya ha superado e invertido los roles tradicionales; una mujer que parece no necesitar hombre alguno y que terminará —tras una fuerte lucha interior— por aceptar la maternidad. Ningún modelo masculino —apenas algo el padre de la protagonista— estará a la altura de las exigencias del rol femenino propuesto. Se debatieron temas como el papel de Carmen frente a lo tradicionalmente considerado propio de los hombres, la ruptura de estereotipos, la inversión de roles, la relación madre-hijo, la caracterización de Carmen como esposa y madre, sus insatisfacciones, la soledad, la solidaridad entre mujeres y los pensamientos y sentimientos de éstas.

El Seminario puso de relieve la necesidad de descubrir los mensajes latentes o patentes que proponen asiduamente los medios de comunicación, especialmente aquellos teóricamente destinados al divertimento y la evasión y que resultan ser los más productivos a la hora de configurar la mentalidad de la sociedad. Más allá del discurso informativo, educativo, religioso y político, que requerirían un análisis propio, resulta imprescindible un análisis —desde la perspectiva de género— aplicado al cine, a la publicidad, a la canción, a los videojuegos y a otros tantos modos de comunicación popular donde nos jugamos la construcción social del individuo y de la realidad.