UNA APROXIMACIÓN A LA REALIDAD
DE LA INMIGRACIÓN EN LA
COMARCA DE TORRE PACHECO

COLECTIVO
"DESOBEDECER LA LEY
CONVIVIR SIN RACISMO"

MURCIA

 

PRESENTACIÓN DEL PROYECTO

Con motivo de la celebración de las jornadas alternativas a la reunión de ministros de agricultura de la UE en Murcia, organizadas por el Foro Social de la Región de Murcia, se organizaron distintos grupos de trabajo, uno de ellos fue el encargado de analizar las condiciones de trabajo en el sector agroindustrial y su relación con la inmigración.

La gente del colectivo desobedecer la ley-convivir sin racismo que coordinamos ese taller pensamos que sería muy interesante el plantearnos hacer una nueva forma de actividad que combinara el conocimiento del tema, la participación activa de todo el personal, el contacto directo con todos los actores sociales que participan en este proceso y que permitiera dar voz a los que nunca la tienen, así como conocer las opiniones y posturas de administraciones, organizaciones no gubernamentales, sindicatos, empresarios...

Para ello, nos planteamos un plan de trabajo que consistía en realizar un estudio directo de la situación de la agricultura murciana centrado en Torre Pacheco y la comarca del campo de Cartagena, lugares en los que el trabajo agrícola y la inmigración tienen una gran relevancia. Solicitamos entrevistas con toda la gente y organizaciones implicadas que pudieran aportar su versión.

De todas estas entrevistas, como pretendíamos, obtuvimos mucha información. Una primera constatación es que algunas de nuestras impresiones iniciales eran básicamente acertadas: la agricultura murciana está basada en un modelo intensivo de producción, orientado a la exportación, que moviliza un gran número de trabajadores que en su mayoría es de procedencia extranjera, que la presencia de la economía sumergida es muy importante y además determinante en la productividad y los beneficios que el conjunto del sector obtiene y, por último, que las condiciones laborales siguen dejando bastante que desear.

Del informe "22 MIRADAS", que recoge todas las entrevistas, presentamos aquí las conclusiones:

 

8. CONCLUSIONES

8.1 Aproximación estadística

Según datos oficiales, el numero de extranjeros con permiso de residencia en vigor en nuestra Región a 31-12-98 era de 15.731, en el año 1999 se contabilizaron un total de 16.319, a fecha 31-12-99 y a finales del año 2000 el numero de residentes extranjeros en nuestra Comunidad Autónoma era de 22.823.

Aunque no tenemos un balance oficial sobre el numero de residentes extranjeros en el año 2001 en nuestra Región, si que conocemos los datos de los procedimientos extraordinarios llevados a cabo y los datos de afiliaciones a la Seguridad Social, que a continuación se presentan:

Procedimiento de Retorno Voluntario a Ecuador, con la opción de solicitar desde dicho país el permiso de trabajo y residencia en España de manera preferente, de conformidad con el acuerdo firmado entre España y Ecuador.

Este procedimiento fue exclusivamente para aquellos ciudadanos ecuatorianos que habían entrado a España antes del 22 de enero de 2001. Tras el periodo de presentación de solicitudes, que concluyo el 27-02-01, se registraron un total de 8.940 solicitudes, en la Región de Murcia.

Proceso de solicitud de permiso de residencia temporal por Arraigo.

Un total de 346.166 extranjeros presentaron sus papeles antes de la fecha tope en las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno, según los datos de la Delegación del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración. La primera purga de la documentación dejó las solicitudes en 338.680, ya que había repeticiones o diferentes defectos de forma.

Madrid fue la provincia en la que más solicitudes se presentaron (118.268), seguida de Barcelona (41.583) y Murcia (27.697). Datos oficiales de la Delegación del Gobierno en la Región de Murcia indican que la situación a marzo de 2002, era que ya se había reconocido el arraigo a 12.500 extranjeros, lo que supone un 45,1 por 100. Aún quedaban pendientes de resolver 15.197 peticiones de regularización, existiendo un compromiso por parte de la Oficina Unica de Extranjería de concluir todo el proceso a finales de junio de 2002.

Extranjeros afiliados a la seguridad social

El número de extranjeros afiliados a la Seguridad Social era, a finales de diciembre 2001, de 33.420, lo que supone un incremento del 47’42% sobre la misma fecha del año anterior, en que sumaban un total de 22.703.

Del total, 2.176 eran ciudadanos de la Unión Europea, y el resto, 31.244, pertenecían a terceros países. Entre los comunitarios, Francia (584), Reino Unido (463), Alemania (297), Portugal (288) e Italia (279) eran los principales lugares de procedencia.

Por su parte, los 31.244 afiliados de países no comunitarios procedían mayoritariamente de Marruecos (16.680) y Ecuador (10.020), seguidos a distancia de Argelia (674), Colombia (372), China (361), Nigeria (352) y Ucrania (343). Por regímenes, la afiliación mayor corresponde al agrario (22.798), seguidos del general (7.185), autónomos (688), empleados del hogar (513) y el mar (60).

 

8.2 ECONOMÍA Y TRABAJO

El campo murciano destaca por su especialización hortofrutícola. Un indicador del dinamismo de esta especialización son sus elevados rendimientos económicos que superan en un 35% a la media comunitaria. Los flujos extralocales de trabajo jornalero (primero procedentes del interior de la región, pero también de Andalucía y La Mancha y después de los países del sur, sobre todo de Marruecos y Ecuador) han posibilitado la enorme expansión de los cultivos en estas más de tres décadas de agricultura intensiva. El crecimiento es especialmente destacado en una primera fase, correspondiente entre 1970-1981 aproximadamente, con un crecimiento cercano al 60%, ya que se expande desde las 98.000 ha. en 1971 a las 156.000 en 1981. Posteriormente el incremento continúa con la llegada de agua del trasvase Tajo-Segura, la entrada en la CEE y la llegada de trabajadores inmigrantes. En los 80 y 90, el protagonismo de la expansión de los cultivos intensivos lo tendrán las grandes empresas, con fuertes inversiones de capital y de creación de suelo en los secanos (que son transformados al regadío utilizando medios mecánicos de gran potencial). En 1991, se alcanzan las 191.000 ha. y a mediados de los 90 se superan las 200.000 ha.

Sin la llegada de cientos y miles de trabajadores inmigrantes hubiera sido inviable la expansión productiva requerida para hacer factible la inserción de esta agricultura en el espacio de la economía global. Pero a estos trabajadores se les trató de insertar con los mismos mecanismos que funcionaban en la vieja hacienda señorial: relaciones laborales precarias y eventuales, reeditando las prácticas del jornalerismo tradicional, integración social a través del anticuado sistema de paternalismo laboral, reutilización de las deterioradas viviendas de los jornaleros y aparceros de entonces para alojar a los nuevos jornaleros de procedencia magrebí, ecuatoriana, etc. Es decir, la poderosa e innovadora economía agroexportadora del Campo de Cartagena ha buscado seguir manteniendo vigentes las tradicionales relaciones sociales y laborales que una vez sirvieron para la hacienda señorial. El resultado es un paisaje de intensa explotación del trabajo y generalizada precariedad vital para estos trabajadores.

Las cifras del capitalismo agroindustrial murciano muestran la vertiginosa y rápida expansión de los cultivos intensivos: las frutas y hortalizas murcianas suponen el 20% del total de las explotaciones agrícolas españolas. Si agregamos las producidas en la Comunidad Valenciana y en Almería, estaríamos hablando del 80% del total de exportaciones agrícolas. El volumen de movilización de capital monetario en el año 2000 ascendió a 1.300 millones de euros, y un año después había crecido hasta los 1.600 millones de euros. Solamente estas cifras nos están indicando que los cultivos intensivos de frutas y hortalizas se han convertido en un auténtico motor de la economía regional, que en cifras macroeconómicas se expresa en su peso en el Producto Regional Bruto que está en torno al 8%. Además, los cultivos intensivos ejercen efectos sinérgicos y/o de arrastre respecto a otros sectores (transporte, fitosanitarios, viveros, plástico, maquinaria, etc.), de forma que el alto grado de interrelación entre las diferentes actividades que conforma el complejo agroalimentario murciano induce un elevado desarrollo de las llamadas economías de aglomeración. En conjunto estos efectos inducidos pueden llegar a suponer un 12-13% sobre el total del Producto Regional Bruto.

El protagonismo de esta expansión agroindustrial ha estado en manos de los grandes grupos empresariales productores-exportadores (agrupados en torno a la patronal PROEXPORT), con un tamaño medio de explotación en torno a las 70 hectáreas. Los pequeños y medianos productores (con una media en torno a las 8-9 hectáreas) han sobrevivido gracias a la constitución de un número considerable de cooperativas (agrupadas en torno a la Federación de Cooperativas de la Región de Murcia -FECOAM), algunas de las cuales han alcanzado un nivel de producción-comercialización considerable, lo que les ha llevado a asociarse a PROEXPORT. El sector cooperativo agrícola murciano ha alcanzado un importante nivel competitivo en los mercados de exportación. Aproximadamente un 60% de las exportaciones se agrupa en torno a las grandes empresas asociadas en PROEXPORT y el resto estaría en manos del sector cooperativo. Es decir, de los 250.000 millones de pesetas que mueve el sector, unos 100.000 millones corresponden a las grandes empresas exportadoras.

Todo este desarrollo de la estructura empresarial agrícola hubiera sido inviable sin el recurso permanente a una bolsa considerable de asalariados agrícolas, que puede estar en torno a los 60.000 trabajadores. Es importante destacar que un rasgo definitorio de la agricultura murciana, frente a otras agriculturas, es que el 80% de la cantidad de trabajo movilizado se hace en condiciones salariales, por tanto apenas un 15% es trabajo familiar.

A pesar de la centralidad del trabajo en la agricultura murciana, tanto desde un punto de vista cuantitativo -por la dependencia de las tareas de plantación, recolección y confección del producto agrícola de la movilización de numerosos jornales de trabajo asalariado- y cualitativo, los parámetros de calidad y plazos exigidos por los distribuidores centroeuropeos solamente pueden ser cumplidos, entre otros factores, gracias al saber hacer desplegado por las cuadrillas de jornaleros. Nos encontramos que en medio de una economía fuertemente capitalizada e industrializada como es la agricultura murciana, las condiciones de empleo y trabajo en estos treinta años de historia de cultivos intensivos no han variado respecto a las viejas prácticas del jornalerismo tradicional de las haciendas de los años 30 (eventualidad, informalidad, máxima flexibilidad, uso del destajo y el pago a jornal, etc.). Esto ha sido posible gracias a la instalación en el mismo corazón productivo del complejo agroindustrial de una esfera laboral caracterizada por la vulnerabilidad, entendiendo por la misma aquélla situación que viven sujetos sociales que teniendo una posición precaria en la estructura social (por ser pobres, mujeres o inmigrantes), su capacidad de negociación y reivindicación en el mercado de trabajo es también débil o precaria. Así puede afirmarse que la historia del éxito de los cultivos intensivos es la historia de una movilización continua y permanente de categorías sociolaborales vulnerables: en un primer momento (años 70), se activaron las bolsas de jornaleros de las regiones pobres de Murcia, Andalucía, La Mancha, etc. Posteriormente (años 80), tuvieron un protagonismo esencial las mujeres jornaleras, y finalmente (los años 90) se incorporan masivamente trabajadores inmigrantes de los países del Sur empobrecido. El paisaje de la vulnerabilidad laboral en la agricultura intensiva murciana se puede resumir en los siguientes términos: etnificación de los trabajos de plantación y recolección agrícola (es decir, se ha constituido un nicho laboral específico para trabajadores inmigrantes) y feminización de las labores de confección del producto agrícola en los almacenes (donde los cuerpos de las trabajadores se disponen en línea a lo largo de las cintas transportadoras siguiendo el ritmo que les marca el flujo continuo regulado por las máquinas).

Hoy la situación laboral en el campo murciano bien merece una reflexión:

1) La eventualidad sigue siendo la forma habitual de estar en este mercado de trabajo. A pesar de que se trata de una economía que ha roto con la secular estacionalidad típica del modo de producción agrícola, que se ha convertido en una auténtica factoría que cubre prácticamente todo el ciclo anual, el recurso al trabajador eventual continúa vigente: el trabajador fijo es una ínfima realidad, el contrato fijo-discontinuo no se ha desarrollado prácticamente (solamente aparece en el tomate y afecta a unos 5.000 trabajadores sobre los 20.000 existentes). Hoy puede decirse que la actividad en los cultivos intensivos es de carácter fija-discontinua y ello no se refleja en los contratos de los trabajadores.

2) Igualmente el viejo Régimen Especial Agrícola de la Seguridad Social (REASS) continúa presente y la oposición empresarial a su extinción es muy fuerte. Se trata de un régimen donde el propio trabajador paga un alto porcentaje de cotización (aproximadamente un 11,5% de su jornal, unas 10. 000 pts. mensuales) y a cambio recibe unas prestaciones muy precarias (sin paro, dificultades para cobrar la pensión, etc.). Además muchas de las trabajadores de los almacenes, haciendo una labor típicamente industrial como es la "confección" del producto, cotizan en el REAS.

3) Ha habido un importante proceso de intensificación de los ritmos de trabajo mediante la introducción de técnicas de control de rendimientos, máquinas que imponen los ritmos de trabajo, e inclusive el recurso creciente al pago a destajo (práctica que puede encontrarse hasta en los almacenes de confección). Este proceso de intensificación, junto con la precariedad laboral a la que nos hemos referido en los anteriores puntos, refleja una dinámica preocupante de degradación de las condiciones de trabajo y de empleo en el campo murciano.

4) Una tendencia de precariedad galopante hoy en el campo murciano es el recurso sistemático a los subcontratistas, sean formales (ETT's), sean informales ("furgoneteros, "enganchadores", "coyotes", etc.). Esto en la práctica implica una externalización de la relación laboral entre trabajador y empresa, esto es, la progresiva eliminación de una relación laboral directa, y su sustitución por toda una serie de intermediarios, entre los cuales las irregularidades laborales son frecuentes. Las condiciones de hacinamiento en el transporte utilizado por estos contratistas, los desplazamientos geográficos cada vez más largos en distancia (con el consiguiente desgaste y cansancio de los trabajadores), las condiciones irregulares que rodean a todo este sistema de movilidad de trabajo, son un caldo de cultivo para los accidentes de tráfico, trágica realidad muy ligada a las condiciones de producción de los cultivos intensivos.

5) La economía sumergida y la irregularidad laboral son otra de las realidades laborales presentes en el campo murciano. Un estudio de la Universidad Zaragoza realizado en 1999 señalaba que la Región de Murcia es la comunidad autónoma con el mayor porcentaje de irregularidad laboral del conjunto de España, con un 30,3%. En cuanto al peso de la economía sumergida en el Producto Interior Bruto, la región de Murcia alcanza un 14,6%. Aunque de estas cifras no es responsable en exclusiva la agricultura intensiva, lo cierto es que se trata de un sector productivo donde la economía sumergida prolifera con excesiva facilidad.

6) El éxito de los cultivos intensivos se sostiene sobre esta esfera laboral de eventualidad, precariedad de las prestaciones sociales, intensificación de los ritmos de trabajo y economía sumergida. Por ello, tanto la administración como el empresariado han encontrado importantes razones para constituir un nicho específico de trabajo para los inmigrantes. Sin el recurso a esta mano de obra altamente vulnerable, hubiera sido inviable la expansión que ha conocido el capitalismo agroindustrial murciano. En este contexto, no deja de ser una ironía que las organizaciones empresariales agrícolas se quejen por el hecho de que el inmigrante siempre que puede se marcha de las tareas del campo. Efectivamente la movilidad se convierte en una línea de fuga del trabajador inmigrante, en la última posibilidad de resistencia que le queda ante unas prácticas que le condenan a la precariedad laboral y vital.

7) Son múltiples las estrategias de disciplinamiento del trabajo que se han puesto en marcha para "fabricar" continuamente un tipo de trabajador vulnerable. Una muy importante es tener siempre disponible una abultada mano de obra excedentaria (un ejército de reserva) que permite al empresariado contener los salarios, sustituir a los trabajadores conflictivos, dificultar la labor sindical, etc. El contrato en origen es la última modalidad encontrada para mantener "vivo" y floreciente el ejército de reserva de jornaleros. Otra estrategia es la segmentación étnica del mercado de trabajo, práctica ya utilizada en los años 80 cuando a los trabajadores de etnia gitana se le asignaban las tareas más precarias. Hoy el empresariado "explota" las diferencias étniconacionales de los trabajadores (entre ecuatorianos y marroquíes, fundamentalmente, pero no solamente) para incentivar la competencia, impedir la "unión" del trabajo, y obtener la deseada disciplina laboral.

8) Todas estas prácticas laborales preexistían a la llegada de los inmigrantes. Lo que sucedido es que la posibilidad de disponer masivamente de una mano de obra vulnerable como es la que portan los inmigrantes, ha profundizado y generalizado esas prácticas de precariedad.

9) La administración estatal en sus diferentes niveles (municipal, autonómico, central y comunitario), el empresariado y el poder de presión otorgado a las cadenas de distribución alimentaria, son los principales agentes responsables de lo que está ocurriendo en el campo murciano, dado que las condiciones laborales descritas anteriormente están introduciendo en la estructura social de nuestros pueblos alarmantes vectores de polarización, exclusión, racismo, fragmentación, etc.

10) Lo que está sucediendo en el campo murciano no es el resultado de la "mano invisible del mercado". Al contrario, son situaciones que se derivan de prácticas políticas (y por tanto bien visibles) de contenido claramente neoliberal (desde la flexibilidad laboral al propio proceso de construcción europea) y excluyente (ley de extranjería). Por ello las organizaciones sociales que nos oponemos a la globalización neoliberal consideramos prioritario politizar, esto es, situar en la agenda de la discusión pública, lo que está ocurriendo hoy en el campo murciano, pues está en juego la forma en que nuestra región se sitúa en el orden global.

 

8.3 EDUCACIÓN

La escuela es probablemente uno de los últimos territorios en los que la tolerancia y el conocimiento mutuo pueden formar parte de ese bagaje inexcusable que parece cada vez más silenciado. Miremos dentro. Queremos saber como van las simientes...

Lo primero, eso nos dijeron, es presentarse. Y no parece que esto preocupe en exceso a la administración. No hay previstas actividades de acogida para los/as chavales/as que vienen de fuera ni por parte de los centros ni por parte de la administración. Nuevos espacios, nueva lengua, nuevos/as amigos; pero todo acercamiento dependerá del maestro o la maestra que quieran realizar actividades (juegos de presentación ) que tanto gustan sobre todo a los más pequeños. Acoger, que bonito verbo.

Podríamos seguir contando, estableciendo proporciones. La unanimidad de los encuestados nos asusta un poco. Se repite un dato "curiosillo" en varios colegios , dos aulas que albergan al 50% de los inmigrantes del centro.

Los posibles problemas de convivencia se quedan en eso, posibles. Entre los pequeños ninguno, entre los mayores a veces. Las pegas las suele poner el profesorado no por xenofobia, si no por identificación de la inmigración con una fuente de problemas añadidos a la escuela pública cada vez más castigada "en medios y recursos". La bajada de rendimiento de todo el alumnado encuentra aquí argumentaciones fáciles.

El principal escollo, la falta de recursos humanos (o sea, económicos). La barrera idiomática, la falta de profesorado, y de otros profesionales, con conocimiento de la lengua de origen de estos chavales es considerada "la gran barrera". Al fin y al cabo se es consciente de que gran parte del trabajo se realizará en soledad o con pocos recursos.

Los maestros de compensatoria son bien valorados. Demandas comunes son entre otras pedir una mayor estabilidad para este profesorado y que se potencien sus labores de coordinación con el resto de profesorado(a veces poco predispuesto a "hacer un hueco" para estas labores de coordinación ). Al mismo tiempo se reclama de manera clamorosa la presencia en los centros de trabajadores cada vez más necesarios como los mediadores sociales.

La participación de las familias en la vida de los centros es escasa. En las escuelas pequeñas( como los Colegios Rurales Agrupados ) parece que la participación es mayor.

La diversidad cultural que empieza a regar nuestros centros no parece interesar mucho. El interés puramente turístico, o expresiones del tipo "son ellos los que tienen que adaptarse" son frecuentes.

La realidad legal de los centros refrenda de forma poderosa el alejamiento de culturas. Los Proyectos curriculares de Centro y las Programaciones Generales Anuales no recogen, ni como mero formalismo, la diversidad cultural de los centros

Y si decidiéramos dar un paseo por la diversidad religiosa que respira nuestra escuela no encontraríamos diferencias formales con la escuela de hace cuarenta años. O se reciben clases de religión católica, o realizas actividades de estudio. Si hay suerte se trabaja con el tutor, y se camufla la exclusión por motivos de religión que se sigue dando en un estado aconfesional y laico.

Los futuros itinerarios, de la Ley Orgánica de Calidad Educativa no son bien valorados por los encuestados. La supuesta Iniciación Profesional para inmigrantes no será más que un mecanismo de guetización, de justificación de la exclusión por motivos económicos. Además se nos advierte que estos itinerarios residuales se impartirán sólo en la escuela pública. Las aulas taller han sido ya en ocasiones el rincón donde apartar a los alumnos inservibles.

Los hijos e hijas de aquellos que parecen tener solo manos y espaldas precisan por justicia una escuela tolerante y dotada de recursos.

 

8.4 SALUD

Propuestas para mejorar en la atención a las personas inmigrantes :

- Formación de los profesionales, tanto en el conocimiento de nuevas patologías, como y fundamentalmente en "los modos de vida".

- La importación de patologías tropicales, depende tanto de los inmigrantes como de los autóctonos que cada vez viajan mas a países exóticos.

- Conocimiento de "hábitos y culturas" de los profesionales para evitar actitudes eurocéntricas, racistas y fundamentalistas.

- Accesibilidad: Eliminar trabas administrativas, horarios, largas colas y fundamentalmente la información en su idioma.

- Traductor/a- mediador/a: Facilitaría la comunicación y la resolución de problemas.

- Aumento de la relación Centro de Salud - Servicios Sociales.

- Actividades de educación para la salud, dirigidas a las personas inmigrantes.

- Aumento de plantillas y presupuesto, de forma que se reconozca y se adecue la existencia de esta población nueva al principio de equidad, recogido en la Ley de Sanidad, lo que necesitará en algunas situaciones de una discriminación positiva para alcanzar dicho principio.

 

8.5 POLÍTICA MUNICIPAL

8.5.1 Grupos políticos

Podríamos destacar, en un primer análisis, las siguientes conclusiones:

1) Gran coincidencia entre todos los grupos políticos. Esto es especialmente llamativo dada la gran disparidad ideológica que a priori se podría suponer entre el Grupo Independiente, el PP, el PSOE e IU. Solamente algunas diferencias de matiz aparecieron a lo largo de la entrevista. Este aparente acuerdo fue confirmado por todos los políticos presentes, incluso se mencionó explícitamente que las decisiones referentes a la inmigración que se toman en el pleno municipal se hacen por consenso y acuerdo entre todos los grupos. Solamente en la cuestión relativa al derecho al voto para los inmigrantes apareció algún desacuerdo algo más de fondo.

2) Se considera el fenómeno de la inmigración como algo "ajeno", no algo referente a ciudadanos del municipio. En ningún momento se plantean las cuestiones que afecten a inmigrantes incluidas en las necesidades globales de los habitantes del municipio, sino como cuestión excepcional, que debe ser resuelta con políticas extraordinarias.

3) Se considera a la inmigración en términos utilitaristas, en función de la necesidad que haya de mano de obra en el campo (mayoritaria), en la construcción o en servicios poco remunerados(recogida de basuras, servicio doméstico). El debate sobre el inmigrante se hace en función del posible beneficio que supongan como reactivación económica del municipio, y no como personas que tengan derechos que deban ser garantizados por parte de los poderes públicos.

4) Existe un riesgo potencial en utilizar la inmigración con fines electoralistas. Esto no quiere decir que se vayan a defender políticas en interés del inmigrante, que no tiene derecho al voto, sino la búsqueda del voto autóctono explotando los miedos que se van generando en la población. Por supuesto esto no apareció explícitamente en la entrevista, pero en demasiadas ocasiones se insistía en dos o tres ideas que pueden derivar hacia ello: relación entre delincuencia e inseguridad ciudadana con la inmigración: el principal aumento de empleo público en el municipio van a ser policías locales (además del aumento de la plantilla del cuartelillo de la guardia civil); ya hay suficientes viviendas sociales, y además los principales beneficiarios han sido inmigrantes, más que los autóctonos (caso de las 24 viviendas sociales de un total de 27), por tanto es necesario que otros municipios tomen el relevo; ya hay suficientes inmigrantes para cubrir las necesidades de mano de obra, no es necesario que vengan más, ya que desde Torre Pacheco salen a trabajar a otros municipios. Ni un solo comentario sobre el posible enriquecimiento multicultural del municipio, ni cómo mejorar el entendimiento y la convivencia entre comunidades de diferente cultura.

5) Se reclama del Gobierno regional una visión más global del fenómeno de la inmigración y el desarrollo de políticas regionales, coordinadas entre diferentes municipios. Sin embargo, por otro lado, se considera que las ONGs son las que están ejecutando los programas específicos, en los que apenas hay interacción con la política municipal.

 

8.5.2 Vivienda.

Todas las personas entrevistadas coinciden en la relevancia de la vivienda como uno de los principales factores de la recurrente integración social de los inmigrantes, pero nadie (de los representantes políticos) parece apuntar una verdadera alternativa a lo que hoy se plantea desde las instituciones políticas locales y regionales, como una de las causas de gran parte de los conflictos de la convivencia en esta región.

Las actuaciones en relación con la vivienda que comienzan a desarrollar estos agentes institucionales va dirigida, especialmente, a conseguir el control de las situaciones de riesgo para la convivencia vecinal, custodiando los movimientos del ejercito de mano de obra que las estrategias económicas de la zona exigen. Para esta labor, el Ayuntamiento de Torre Pacheco ha proyectado una serie de programas y ha creado nuevas estructuras para llevar a cabo una política de control social que tiene como principales protagonistas de su agenda ciertas viviendas y a quienes las habitan.

Como intentamos mostrar a continuación, estas actuaciones municipales no merecen ser consideradas como una política real de promoción de la vivienda social, sino que más bien ponen en evidencia un intento de normalización de la inmigración a través del control de sus formas de asentamiento por parte de las instituciones del Estado. Es por ello que los responsables políticos adoptan un lenguaje bélico para definir sus acciones: "es un campo de batalla fuerte" (concejala de inmigración).

Las acciones en materia de vivienda del Ayuntamiento de Torre Pacheco quedan resumidas en las palabras del representante político del Grupo Independiente: "la política del Ayuntamiento desde 1999 ha conseguido que haya un cambio radical. Se ha pasado de varios núcleos marginales -Las Tejeras, La Vela- a que no haya ninguno, gracias a la política de mano dura(...) Se desaloja, se derriba y se ofrecen albergues a los que las ocupaban. Los desalojos se están dando sin problemas gracias a los mediadores, que explican las nuevas condiciones(...) Acabar con las infraviviendas ha resuelto algunos problemas de delincuencia".

Para ejercer esta labor de normalización se ha creado una Concejalía de Inmigración, cuyo objetivo principal de actuación es la vivienda, o mejor, la infravivienda. Así, a lo largo de la entrevista, la concejala de inmigración constata que su trabajo es controlar la vivienda cuando está en malas condiciones: "a lo que sí vamos es al chabolismo que hay en el campo, mucho por desgracia". Para intentar conseguirlo han objetivado unas funciones y unos medios que vienen a ser los siguientes:

En primer lugar, tras el conflicto y desalojo de La Tejera, deciden afrontar la cuestión creando una Concejalía que controlara las situaciones de riesgo.

En segundo lugar, este control se va a centrar en las viviendas y en las personas que en ellas viven (además de los lugares más frecuentados por inmigrantes como farmacias, centro de salud, etc.). Este control supone un nuevo control social-panóptico que todo lo ve, de todo puede informar, y de esta forma controlar todo comportamiento que no entre dentro de las pautas establecidas como normales.

Como tercera función, dirigida a aquellos que intentan salirse de control-moldeador que se les impone, se les aplica una serie de medidas para encauzar sus conductas, o sacarlos del territorio donde molestan. Medidas que pueden ser:

1.- se les advierte a través desde el Ayuntamiento de qué deben hacer (cómo mantener su vivienda, su aspecto, etc.);

2.- otra medida más dura, además de ilegal, va a ser condicionar el empadronamiento a las condiciones de la vivienda, al número de personas que la habitan, o a estar en posesión de un contrato de alquiler, sabiendo que no estar empadronada conlleva el efecto perverso de no poder acceder a ciertos servicios como la sanidad o la educación;

3.- Por último, cuando se considera que una vivienda o sus habitantes no presentan las condiciones establecidas, se procede al desalojo, que va acompañado del ofrecimiento de ingresar en un albergue a las personas expulsadas de la vivienda.

Tras esta fotografía de las actuaciones políticas institucionales sobre la cuestión, se intenta presentar un programa de viviendas sociales y de albergues como únicas alternativas, pero su simple descripción vislumbra su incapacidad para intentar solucionar un problema mucho más complejo.

De la venta de 27 viviendas sociales, 24 han podido ser aprovechadas por inmigrantes que tenían que cumplir unos requisitos que iban, desde el número de años empadronado en el municipio (eran necesarios unos 20 años), a las condiciones de la vivienda en la que residían y al número de familiares que la habitaban. Según los representantes políticos hay 4.500 inmigrantes empadronados en Torre Pacheco, y de 400 a 1.000 sin empadronar. Se estima que el padrón aumenta en unas 1.000 personas por año. El alcance de la actuación del Ayuntamiento de Torre Pacheco con las 27 viviendas sociales, si bien beneficia a un gran número de personas, su dimensión es desproporcionadamente reducida como para presentarla como una política eficaz de vivienda quedándose en una mera medida de escaparate, aunque hay que destacar que es el único Ayuntamiento de la zona que lo ha hecho. Lamentables consideramos las declaraciones del Alcalde explicando su decisión de no construir más viviendas sociales puesto que con los baremos establecidos para su adjudicación, éstas serían siempre para inmigrantes.

Por otro lado, los albergues van a ser la nueva vía de intento de control de la mano de obra que las empresas de la zona necesitan, albergues (varios son privados, y uno lo ha comprado el Ayuntamiento de Torre Pacheco) que debido a su ubicación muy alejada de los núcleos urbanos los convierte en otra forma de segregación espacial, y en este caso de explotación de los trabajadores inmigrantes, aunque "se les pague el primer mes". (No está de más señalar que los precios de varios de estos albergues son abusivos, además de que alguno de estos albergues cobran por servicios como la utilización de la lavadora). El representante del Grupo Independiente parece avistar la dificultad de esta estrategia desde un punto de vista distinto al nuestro al decir que: "el albergue no es una opción que guste a los inmigrantes, que prefieren alquilar viviendas aunque sea en grandes grupos. Últimamente los albergues no cubren las plazas y han dejado de ser un negocio. Ahora tienden a buscar contratos con las empresas para que éstas alojen a sus trabajadores de temporada. Incluso albergues que se iban a construir y ya tenían subvención, ya no se construirán. Hay uno de 60 plazas vacío que lo ha comprado el Ayuntamiento".

En este paisaje hay que dibujar también el camino trazado por la "mano invisible" sobre los precios de los alquileres. Llegar a alquilar una vivienda se ha convertido en una odisea para todo aquel que lo intenta, ya que tal y como se constata en las entrevistas, cada día hay menos viviendas en alquiler, y el que la ha conseguido tiene que pagar un precio excesivo. Pero esto desde el Ayuntamiento "no se controla porque es privado".

Hasta aquí el panorama que se está diseñando desde las instituciones políticas del Estado en materia de vivienda, es decir, la evidente inexistencia de una política de vivienda.

Tras el desalojo de La Tejera en septiembre de 1999, y con el probable refuerzo del miedo tras los sucesos en El Ejido en febrero del 2000, la política de inmigración del Ayuntamiento de Torre Pacheco parece haber cambiado, o mejor, reforzado su objetivo de control y rentabilidad de la población inmigrante, que como hemos resumido, dista de ser una política inclusiva y cuando se interviene activamente se hace por medio de actuaciones que reconstruyen espacios de exclusión que limitan cada vez más el ámbito de las relaciones sociales, que impiden la realización de los proyectos individuales de las personas que persigue, y que facilita la explotación laboral.

 

8.5.3 Servicios Sociales

Existe un escaso acercamiento de las personas inmigrantes a los Servicios Sociales, a la vista de la escasa demanda realizada. Esta situación, dadas las condiciones que se dan en el municipio ( presencia creciente de familias con mujeres y menores, inmigrantes en situación irregular y por tanto con mayores problemas de vivienda y empleo...) bastante propicias para el desbordamiento de los servicios, se explica porque en un primer momento, cuando llega el inmigrante, funciona la red de apoyo de sus iguales, de sus compatriotas, y después son las Ongs las que mayoritariamente realizan la atención en lo que para ellos es prioritario: la documentación y el alojamiento.

Como atención específica, a parte de lo relativo al alojamiento (conclusiones incluidas en el apartado de vivienda), los Servicios Sociales desarrollan un programa de mediación socio-educativa y dos programas europeos: ATRIO e IL MONDO EN CASA MIA. El resto de atención a inmigrantes se lleva a cabo dentro de los programas propios de la red pública de Servicios Sociales desde los que se atiende a toda la población empadronada en la Mancomunidad.

Las demandas realizadas son mayoritariamente en relación a ayudas económicas del Plan Regional de Inserción y Protección Social, a las que no tienen derecho las personas en situación administrativa irregular. En las ayudas municipales no se hacen distinciones entre inmigrantes regulares e irregulares, el único requisito es el empadronamiento a través del cual se tiene acceso a determinados servicios en igualdad de condiciones que los españoles.

Existe una escasez de espacios municipales que promuevan la convivencia y el conocimiento e intercambio de la diversidad. Esto se manifiesta como una necesidad no cubierta.

Es necesario potenciar el asociacionismo y la autoorganización entre los propios inmigrantes.

 

8.6 Del trabajo de las ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES

Nos explican cómo la inmigración llegó a Torre Pacheco cuando empezó a ser necesitada. Habitualmente pensamos que son las personas que llegan las que necesitan venir y nos olvidamos que desde aquí también se les llama. Su llegada no fue casual, no vinieron a Torre Pacheco porque sí, sino porque se les llamó.

La presencia de ONGs que trabajen junto a la inmigración en Torre Pacheco se remonta al 89, año en el que ésta empezó a ser notable. En este sentido podríamos afirmar que la sociedad civil conserva buenos "reflejos sociales". No es todavía mucho el tiempo que se lleva trabajando, pero sí el suficiente para reconocer que se está alcanzado un buen nivel de experiencia.

La asociación Columbares condiciona el uso de algunos de sus alojamientos al hecho de estar documentado. Es cierto que las subvenciones, y cada vez con más rotundidad, especifican que es un dinero concedido para trabajar con personas inmigrantes documentadas, y en ningún caso se podrá colaborar con "sin papeles". Pero hasta el momento éste venía siendo un "juego" entre administración y ONGs, en el que la primera cumplía la legalidad vigente anunciando las condiciones de las subvenciones y las ONGs callaban, como si lo aceptaran, para luego colaborar, discretamente, con todas aquellas personas que lo necesitaran. Parece que Columbares ha asumido y hecho propia la distinción oficial entre documentados y no documentados, mientras que Murcia Acoge, a pesar de no tener más remedio que afrontar su difícil realidad, sigue colaborando con todas las personas, sin distinciones administrativas.

Tanto Columbares como Murcia Acoge, han ido adaptando su trabajo y actividades a los sucesivos cambios y necesidades planteadas por las personas inmigrantes. Es buena señal que las ONGs estén dispuestas a ir cambiando y adaptarse a las nuevas necesidades (manteniendo, claro, el ideario y cierta coherencia interna). Coinciden las dos en que las necesidades más acuciantes en las que pueden trabajar son la vivienda y los menores, y Murcia Acoge también apunta las mujeres. Son cambios que coinciden con un crecimiento cuantitativo de las mismas. Este crecimiento puede ser una ventaja, porque permite trabajar más y un inconveniente, porque ese mismo exceso de trabajo puede distraer de otras funciones que también deberían ser propias de las ONGs, como son la denuncia y la reivindicación.

Aunque las dos nos han reconocido que existen problemas de convivencia (nadie los ha calificado abiertamente de racismo) han coincidido en afirmar que "ha bajado el rechazo inicial" y que "ahora está mejor". Esto nos alegra y nos hace confiar en que la relación entre personas tiende a ser positiva a pesar de las mil dificultades que parecen ponerle en el camino, "la convivencia diaria se ve entorpecida por las declaraciones públicas que vinculan inmigración y delincuencia".

El tema de la vivienda es identificado por las dos como uno de los problemas más graves. Coinciden junto a las declaraciones de los representantes políticos, servicios sociales y EDATI en el elevado precio de los alquileres. Hay casos extremos como un piso en Roldán de 80 metros cuadrados por 100.000 pesetas y otro alquiler por persona, 15.000 cada una, incluido un bebé recién nacido. Como una de las posibles razones para ese elevado precio se apunta la falta de viviendas para alquilar lo que contrasta con lo dicho por la representante de los Servicios Sociales en el sentido de que "existen casas vacías" (que no se alquilan). Muy importante, respecto a la vivienda, es el hecho de que ya hay personas inmigrantes (que cada vez más se merecen el nombre de autóctonas recientes) que están comprando casas. La vivienda es una pieza clave en todo proceso de integración y la compra de estas viviendas puede ser muy importante para conseguirla (aunque es un dato que por sí solo no sirve de mucho, deben darse muchos otros factores para poder hablar de integración).

Un aspecto importante, en este caso señalado por la representante de Murcia Acoge, es el hecho de que ya existen redes sociales conformadas por los inmigrantes más veteranos y los recién llegados. Esas redes son muy ventajosas para estas personas porque les permiten saber dónde llegar, a quién preguntar, conocer sus derechos…

La representante de Murcia Acoge expresa una realidad que por evidente que resulte es poco conocida: "(la persona inmigrante) aporta mucho más de lo que se le está dando". Una opinión como ésta es compartida por la misma administración autonómica que así lo explica en la introducción al Plan para la Integración Social de la Inmigración. Y ya no se trata sólo de la explotación "privada" de la persona inmigrante (alquileres abusivos, largas jornadas laborales, sueldos bajos…) sino de un aprovechamiento público que se pone muy de manifiesto al comprobar cómo cada vez son mayores los impuestos indirectos. Estos impuestos son los que recauda el Estado cada vez que alguien compra pan, tabaco o gasolina, impuestos pagados por todos por igual y en la misma proporción, sea cual sea su renta, se tengan o no papeles. Es importante tener en cuenta que los inmigrantes sin papeles también pagan impuestos y por lo tanto colaboran con la economía del Estado español.

En el tema de Educación, Murcia Acoge explica que no hay grandes problemas a la hora de matricular niños, alguna vez ha habido inconvenientes pero pudieron solucionarse. Ahora bien, también dicen que no saben qué pasará con los niños de los que no saben nada. Esto coincide con algunos de los representantes entrevistados en el área de Educación que también manifiestan que ha habido problemas a la hora de matricular niños.

El tema de la participación social y el voluntariado parece no pasar por uno de sus mejores momentos. Murcia Acoge reconoce abiertamente que no hay mucha participación, Columbares no se define directamente pero a la hora de enumerar el personal que trabaja en la delegación donde se realizó la entrevista no se mencionó que hubiera personas voluntarias.

Hay cierta coincidencia en una gradación en cuanto al rechazo por colectivos: parece que los menos queridos son lo magrebíes, luego los subsaharianos, a continuación los europeos del este y, los que menos rechazo sufren, son los latinoamericanos. Este rechazo se traslada en la selección de trabajadores, viéndose favorecido el colectivo ecuatoriano. En ocasiones incluso se prefieren latinoamericanos sin papeles a marroquíes con papeles .

Tanto algunos representantes políticos como las ONGs reconocen que la colaboración entre ambos no es buena. Evidentemente hay problemas de fondo graves, como puedan ser diferencias de planteamiento muy notables, pero a pesar de todo, y más en ámbitos municipales, la colaboración entre ONGs y administración es importante y se debería mejorar todo lo posible.

La contratación de "sin papeles" sigue siendo un tema lleno de sombras. En lo que sí parece haber cierta coincidencia (en este caso Murcia Acoge con el representante de Proexport) es en el hecho de afirmar que las grandes empresas no recurren a ellos, y que lo hacen más los pequeños empresarios.

Es preocupante deducir de las palabras de la representante de Murcia Acoge que las expulsiones se producen en muchas ocasiones según intereses partidistas. Es terrible que hechos tan graves como son las expulsiones (pensamos en lo que puede suponer para la persona expulsada) se produzcan no ya en el cumplimiento de una ley (injusta) sino en beneficio de determinadas estrategias partidistas.

Queremos acabar estas conclusiones con unas palabras de Ana (Murcia Acoge) porque nos parecen una pequeña luz de esperanza. Ana nos explicó cómo el contacto entre las personas reduce el rechazo y puede acabar con los prejuicios.

Esperemos que el contacto sea cada vez mayor y la convivencia mejor.