Comité de
Solidaridad
Óscar Romero

ORACIÓN
Viernes, 13 de enero de 2006

Paz

Nuestro Dios es el Dios de la paz

Por último, hermanos, todo lo que sea verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo limpio, todo lo estimable, todo lo de buena fama, cualquier virtud o mérito que haya, eso tenedlo por vuestro; y lo que aprendisteis, y recibisteis, y oísteis, y visteis de mí o en mí, eso llevadlo a la práctica; así el Dios de la Paz estará con vosotros.

(Carta de S. Pablo a los Filipenses)

Lo anunciaron los profetas

El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa; habitaban una tierra de sombras y una luz les brilló. Acreciste la alegría, aumentaste el gozo: se gozan en tu presencia, como gozan al segar, como se alegran al repartir se el botín. Porque la vara del opresor, el yugo de su carga, el bastón de su hombro los quebrantaste como en el día de Madian. Porque la bota que pisa con estrépito y la capa empapada en sangre serán combustible, pasto del fuego. Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado: lleva al hombro el principado, y es su nombre:

PRINCIPE DE LA PAZ (Isaias 9, 1-5)

Nació entre nosotros para expresarnos su amor y su deseo de paz

Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres que El ama tanto

(Lucas, 2)

El es nuestro Padre y nosotros podemos manifestar que somos hijos suyos trabajando por la paz

Bienaventurados los que trabajan por la paz porque a esos los llamará Dios hijos suyos.

(Mateo 5)

Queremos ser constructores de la paz

En muchas ocasiones hemos expresado nuestro anhelo de paz, pero también la dificultad de conseguirla. Vivimos en un mundo que no nos gusta porque no es un mundo de paz.

Necesitamos que la paz se manifieste:

Tiempo de compartir

Oración de S. Francisco de Asís

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.

Donde haya odio, que yo ponga amor.
Donde haya ofensas, que yo ponga perdón.
Donde haya discordia, que yo ponga unión.
Donde haya error, que yo ponga verdad.
Donde haya duda, que yo ponga fe.
Donde haya desesperanza, que yo ponga esperanza.
Donde haya tinieblas, que yo ponga luz.
Donde haya tristeza, que yo ponga alegría.

Haz que yo no busque tanto
el ser consolado como el consolar,
el ser comprendido como el comprender,
el ser amado como el amar.

Porque es dando como se recibe.
Olvidándose de sí mismo es como se encuentra a sí mismo.
Perdonando es como se obtiene perdón.
Muriendo es como se resucita para la vida eterna.

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