Comité de
Solidaridad
Óscar Romero

ORACIÓN
Viernes, 8 de abril de 2005

EXPERIENCIA DE RESURRECIÓN,
DESDE EL SALVADOR

 

• Gloria al Señor: Himno al Divino Salvador

(de la Misa Popular Salvadoreña 4,5MB)
Vibran los cantos, explosivos de alegría.
Voy a reunirme con mi Pueblo en Catedral.
Miles de voces nos unimos este día
para cantar en nuestra fiesta patronal

¡Gloria al Señor! ¡Gloria al Señor!
Gloria al patrón de nuestra tierra: El Salvador.
No hay redención de otro Señor;
sólo un patrón, nuestro Divino Salvador.

Por ser el justo y defensor del oprimido;
porque nos amas y nos quieres de verdad
venimos hoy todo tu pueblo decidido
a proclamar nuestro valor y dignidad.

Ahora, Señor, podrás ser tú glorificado,
tal como antes allá en el monte Tabor,
cuando tú veas a este Pueblo transformado
y haya vida y libertad en El Salvador.

Pero los dioses del poder y del dinero
se oponen a que haya transfiguración.
Por eso ahora vos, Señor, sos el primero
en levantar tu brazo contra la opresión.

• Monición ambiental

(de la Celebración Eucarística del XXV aniversario del martirio de Oscar Romero en San Salvador, el 2-abril-2005)

Sean todos bienvenidos a esta celebración donde con gozo conmemoramos hoy la Pascua, la resurrección de Cristo, el triunfo de la vida sobre la muerte, el triunfo de la justicia sobre la injusticia. Celebramos también con júbilo, el XXV aniversario del martirio de monseñor Oscar Arnulfo Romero, hombre de fe en Dios, pastor auténtico, profeta de nuestro tiempo, martirizado por su fidelidad al evangelio desde su encarnación en el mundo de los pobres y sufrientes de nuestro pueblo; cuyo pensamiento, palabra, vida y su martirio son un referente inequívoco del modelo cristiano que debemos ser.

• «El Resucitado vive en su Iglesia»

(Comentario de Oscar Romero)

La resurrección es también un mensaje de liberación de las cosas de la tierra. Por eso, hermanos, la Iglesia no puede ser sorda ni muda ante el clamor de millones de hombres que gritan liberación, oprimidos de mil esclavitudes; pero les dice cual es la verdadera libertad que debe buscarse: la que Cristo ya inauguró en esta tierra al resucitar y romper las cadenas del pecado, de la muerte y del infierno. Ser como Cristo, libres de pecado, es ser verdaderamente libres con la verdadera liberación. Y aquel que con esta fe puesta en el Resucitado trabaje por un mundo más justo, reclame contra las injusticias del sistema actual, contra los atropellos de una autoridad abusiva, contra los desórdenes de los hombres explotando a los hombres, todo aquel que luche desde la resurrección del gran libertador, sólo ése es auténtico cristiano. Por eso, la resurrección debe dar al hombre valentía, entereza; lejos de toda cobardía el cristiano debe estar como Cristo dispuesto a dar su cara ante Poncio Pilato, ante Herodes, ante los perseguidores; y con la serenidad de un cordero que es llevado al matadero, esperar también en el sepulcro de su martirio la hora en que Dios glorifica; no es la hora que los hombres señalan, es la hora de un Dios que es el único que nos puede salvar; pero que esperar de él apoyándose en Cristo, es el secreto de la verdadera liberación.

 

• Romero vive

 

• Experiencia en El Salvador

 

• «Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño»

 

• Tiempo de compartir experiencias de resurrección

 

• Cuando el pobre crea en el pobre

(de la Misa Popular Salvadoreña 4MB)
 
Cuando el pobre crea en el pobre
ya podremos cantar: ¡Libertad!
Cuando el pobre crea en el pobre
construiremos la fraternidad

Hasta luego, mis hermanos,
que la misa terminó.
Ya escuchamos lo que Dios nos habló.
Ahora sí ya estamos claros,
ya podemos caminar,
la tarea debemos continuar.

Todos nos comprometimos
en la mesa del Señor
a construir en este mundo el amor
Que al luchar por los hermanos
se hace la comunidad
Cristo vive en la solidaridad
Cuando el pobre busca al pobre
y nace la organización
es que empieza nuestra liberación.
Cuando el pobre anuncia al pobre
la esperanza que él nos dió
ya su Reino entre nosotros nació

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