Comité de Solidaridad

Óscar Romero


ORACIÓN

Viernes, 9 de enero de 2004

UTOPIA PARA LA PAZ

Vi entonces un cielo nuevo y una tierra nueva,
porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido
y el mar ya no existía
(Apocalipsis, 21,1)

 

Imagine (John Lennon)

Imagina que no hay Cielo,
es fácil, si lo intentas.
Y que tampoco hay Infierno.
Arriba, sólo el firmamento.
Imagina a toda la gente
viviendo el presente…

 

 

Imagina que no hay Estados,
no es difícil conseguirlo.
Ni ninguna razón para matar,
ni para morir,
ni religiones
Imagina a toda la gente
viviendo su vida en paz...

 
  Puedes decir que soy
un soñador,
pero no estoy sólo.
Espero que algún día
te unas a nosotros
y todo el mundo viva unido

Imagina
que no hay posesiones.
Querría saber si puedes vivir
sin gula y sin hambre
en una fraternidad humana.
Imagina a toda la gente
compartiendo el mundo...

 

 
  Puedes decir que soy
un soñador,
pero no estoy sólo.
Espero que algún día
te unas a nosotros
y todo el mundo viva unido

 

Silencio

 

 

Vi entonces un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar ya no existía. Y vi bajar del cielo, de junto a Dios, a la ciudad santa, la nueva Jerusalem, ataviada como una novia que se adorna para su esposo. Y oí una voz potente que decía desde el trono:

- Esta es la morada de Dios con los hombres;
él habitará con ellos
y ellos serán su pueblo;
Dios en persona estará con ellos
Y será su Dios.
Él enjugará las lágrimas de sus ojos,
Ya no habrá muerte ni luto
Ni llanto ni dolor,
Pues lo de antes ha pasado.
Y el que estaba sentado en el trono dijo:
- Todo lo hago nuevo. (Apocalipsis, 21,1-5)

 

Compartimos la utopía

Imagina...

 

Oración de S. Francisco de Asís

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.

Donde haya odio, que yo ponga amor.
Donde haya ofensas, que yo ponga perdón.
Donde haya discordia, que yo ponga unión.
Donde haya error, que yo ponga verdad.
Donde haya duda, que yo ponga fe.
Donde haya desesperanza, que yo ponga esperanza.
Donde haya tinieblas, que yo ponga luz.
Donde haya tristeza, que yo ponga alegría.

Haz que yo no busque tanto
el ser consolado como el consolar,
el ser comprendido como el comprender,
el ser amado como el amar.

Porque es dando como se recibe.
Olvidándose de sí mismo es como se encuentra a sí mismo.
Perdonando es como se obtiene perdón.
Muriendo es como se resucita para la vida eterna.

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