Comité de Solidaridad

Óscar Romero


ORACIÓN

Viernes, 12 de diciembre de 2003

COLOMBIA: LA GUERRA Y LA PAZ

 

Dichosos los agentes de paz,
Porque ellos serán llamados hijos de Dios

 

CHOCÓ - (COLOMBIA)

Nacimos entre la naturaleza, en medio de los árboles, la montaña y el río... el gran río Atrato y los afluentes de su parte baja, los ríos Salaquí, Quiparadó, Truandó, Domingodó, Jiguamiandó y Curbaradó, que son lo más bello... Nacimos en nuestro Chocó, el departamento que nos ha brindado unas tierras inmensamente ricas y el cariño y la variedad de sus gentes

(Comunidades de Paz S. Francisco de Asís, Nuestra Señora del Carmen y Natividad de María).

 

LA GUERRA Y LOS NIÑOS

La realidad de la vida de un combatiente es profundamente aterradora pero, una vez incorporado a filas, no puede salir voluntariamente. Por el contrario, sabe que el precio de intentar desertar puede ser su vida.

 

En América Latina hay una situación de injusticia, una violencia institucionalizada... Dondequiera que hay una potencia que oprime a los débiles y no les deja vivir justamente sus derechos, su dignidad humana... allí hay situación de injusticia. Si el desarrollo es el nuevo nombre de la paz, los pueblos que viven en subdesarrollo son una provocación continua de violencia. Y es natural, hermanos, que en una violencia institucionalizada, que sea ya un modo de vivir, no se quiera ver las maneras de cambiarla, y que haya brotes de violencia. No puede haber paz. Si de verdad hay deseo de paz y se conoce que la justicia es la raíz de la paz, todos aquellos que pueden cambiar esta situación de violencia están obligados a cambiar.

(Monseñor Romero)

LAS COMUNIDADES DE PAZ DEL CHOCÓ


Deseos y esperanzas

Queremos permanecer en nuestros lugares de origen y mantener la vida dentro de un estado de respeto, justicia y libertad. Soñamos con poder desarrollarnos social, económica, cultural y políticamente, fortaleciendo cada vez más nuestros lazos comunitarios. Tenemos la esperanza de retornar a nuestras costumbres, a nuestros trabajos, a nuestra producción agrícola. Anhelamos morir laborando en nuestra tierra, pues la vida del campo es la que sabemos vivir.


Soñamos con alcanzar una cultura de paz y solidaridad total.


A qué nos comprometemos

Nosotros, las Comunidades de Paz de Riosucio y Carmen del Darién, estamos conscientes de que el cumplimiento del proceso depende de nuestro comportamiento que básicamente se concreta en una serie de normas con las que estamos profundamente comprometidos.

 

Salmo 102: Oración en la desgracia

Señor, escucha mi oración;
que mi grito llegue hasta ti;
no me escondas tu rostro
el día de la desgracia.
Inclina tu oído hacia mí;
cuando te invoco, escúchame enseguida.

Levántate y ten misericordia de Sión,
Que ya es hora y tiempo de misericordia.

Quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo que será creado alabará al Señor:
Que el Señor nos ha mirado desde su excelso santuario,
desde el cielo se ha fijado en la tierra.
para escuchar los gemidos de los cautivos,
y librar a los condenados a muerte,
para anunciar en Sión el nombre del Señor,
y su alabanza en Jerusalem;
cuando se reúnan unánimes los pueblos
y los reyes, para dar culto al Señor.

 

Padrenuestro


Volver