Comité de Solidaridad

Óscar Romero


ORACIÓN

Viernes, 11 de abril de 2003

TIEMPO DE PASIÓN, TIEMPO DE ORACIÓN

 

Introducción

Es hora de decidirse


Oh mi gente
Por qué todos esos gritos
Por qué las armas y las bombas
Por qué destruir la tierra, las almas inocentes
Por qué la división
Oh mi gente.

Oh mi gente
¿Cuándo estaremos unidos?
Cuando decidiremos "queremos paz"
Oh si, es hora de decidirse
Oh mi gente

Oh mi gente
Es muy fácil llorar y culpabilizar
Es muy fácil hablar de ruptura, injusticia y opresión
Es muy fácil firmar acuerdos de paz
Es muy fácil, fácil, fácil,...
Oh mi gente.

Oh mi gente
¿Quién es el enemigo?
¿Quién puede parar la guerra?
¿Quién debe construir la paz?
¿Quién debe restaurar la dignidad, la esperanza y el amor perdido?
Oh mi gente

Es hora de decidirse desde el corazón.

Frances Philippa (Uganda)



(Isaías, 52) El siervo de Dios, como un cordero llevado al matadero, cargó sobre sus espaldas las iniquidades de todos los hombres. Y lo vimos y no parecía cara de hombre, era horroroso, se volvía el rostro al mirarlo, daba asco, daba miedo, un matado como no ha habido otro matado, un torturado que ha superado todas las torturas, una humillación hasta el abismo.

 

Oscar Romero, 24 de marzo de 1978

Momentos de silencio y de reflexión


Padrenuestro

Padre nuestro
del pobre y del marginado.
Padre nuestro
de mártires y torturados.
Pedimos el pan de la vida,
el pan de la esperanza,
y el pan de los pobres,
el pan que trae hermandad,
reconstruye al hombre
en vez de cañones.

Tu nombre es santificado
en aquel que muere
al defender la vida.
Tu nombre es glorificado
cuando la justicia
es nuestra medida.
Tu reino es de libertad.
de fraternidad,
paz y comunión.
Maldita toda violencia
que devora al hombre
por la represión.

Perdónanos
cuando por miedo
quedamos callados
ante la muerte.
Perdona y destruye
el reino de la corrupción
como ley más fuerte.
Protégenos de la maldad,
de los prepotentes
y asesinos.
Hágase tu voluntad.
Eres el verdadero
Dios liberador.
No vamos a seguir
las doctrinas amañadas
por el poder opresor.
Dios Padre
Revolucionario,
hermano del pobre,
Dios del oprimido



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